No existen estructuras científicas o
institucionales que permitan responder directamente y de manera satisfactoria a
esta demanda; ya sea una revista o una instancia oficial.
En varios países de Europa la
didáctica de la historia esta asociada a la didáctica de las ciencias sociales
en genera mientras en
España se favorece la didáctica general, en Francia se da más importancia a la
didáctica de las disciplinas. Sin embargo, en ambos países los profesores de
historia se quejan de su formación, a tal punto que estamos obligados a
preguntar si la ruptura fundamental no se refiere a las diferencias
cuantitativas, más o menos grandes, entre el polo general y el polo disciplinar
de la historia.
La insistencia sobre los programas
y, por consecuencia, sobre los contenidos de los manuales escolares hace que
cada didáctica se "nacionalice" en sus propias preocupaciones.
La situación problema: ¿una
metodología en el aprendizaje de la historia?
Muchas exigencias nuevas parecen
emerger como la existencia de una pluralidad de puntos de vista y de
interpretaciones de los principales hechos históricos en los manuales, así como
en el conjunto del entorno escolar. El estudiante no es una página en
blanco y participa de esta pluralidad de puntos de vista y de interpretaciones a
través de las representaciones colectivas o sociales.
Por tanto, la enseñanza no puede
ignorar sus propias representaciones y aquellas transmitidas por los relatos de
los manuales o por los documentos que utilizan.
En este punto de la exposición
queremos presentar una propuesta que estamos trabajando con Michel Huber desde
1989. Ella trata de tomar en cuenta un cierto número de dificultades: la noción
y la práctica de situación problema en la enseñanza de la historia. Hemos
realizado algunas experiencias formativas con esta estrategia didáctica -en
Francia, Italia y, desde hace dos años, en México- pues ella nos parece que
responde a las exigencias que acabamos de examinar.
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